

La provincia de Teruel posee un gran atractivo turístico, cuyas bases se encuentran en la riqueza del medio natural, bien conservado y con grandes contrastes de relieve y paisaje, y en el interesante patrimonio cultural, fundamentalmente en la variedad de monumentos de interés, tradiciones populares y productos artesanos de calidad.
Los macizos de Albarracín, Gúdar y el Maestrazgo, que alcanzan alturas superiores a los 2.000 m, constituyen las zonas más montañosas de la provincia, y en su entorno se localizan hermosos desfiladeros, cortados y frondosos bosques, destacando por su valor natural los Montes Universales, los puertos de Beceite y la Laguna de Gallocanta.
En el Maestrazgo, el río Guadalope y sus afluentes discurren por una compleja orografía, dando lugar a relieves tales como Órganos de Montoro, las Hoces de Guadalope y Pitarque, o Muela Mochén. Son abundantes las cuevas y simas debido a la abundancia de rocas calizas, siendo las más espectaculares las Grutas de Cristal y Molinos. Una variada muestra de la compleja geología turolense puede ser admirada en el Parque Geológico de Aliaga o en los yacimientos paleontológicos de Galve, con restos fósiles.
Este entorno natural permite la práctica de actividades en la naturaleza y deportes de aventura: esquí en Valdelinares y Javalambre, espeleología, escalada, turismo ecuestre, senderismo (GR-8), rutas en bicicleta, deportes acuáticos en Alcañiz o Santolea, caza, pesca...