

Situado en el corazón del Pirineo aragonés, se trata del macizo calizo más alto de Europa. Las altas cumbres, culminadas por los 3.355 m. del Monte Perdido, contrastan acentuadamente con los profundos valles y cañones: Ordesa, Añisclo, Escuaín o Pineta, más de dos mil metros de desnivel por debajo. Es una de las reservas ecológicas más importantes de Europa, tanto desde el punto de vista vegetal como animal. Es también Zona de Especial Protección para las Aves.